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¿Cuándo comenzar a leer a mi bebé?

En este artículo
  • Ayudarles a pensar desde el vientre materno
  • Acariciar con palabras: beneficios de leerle a tu bebé
  • ¿Por qué leer a mi guagua si no entiende las palabras?
  • Buenos momentos para leer con tu bebé
  • Consejos para leer a los bebés: canciones y poemas

Por Fundación Entrelíneas para Viva Leer Copec.
¿Sabías que tu bebé puede escucharte desde el cuarto mes de gestación? Desde ese momento ya logra distinguir la voz de la madre y diferenciarla de otros sonidos. Entonces, qué mejor que comenzar a leer a los bebés – así como a contarles y cantarles – desde que se encuentran en el vientre materno.

Ayudarles a pensar desde el vientre materno

Si tienes presente que tu bebé antes y después del nacimiento – es un sujeto pensante y ávido de recibir estímulos -, te hará mucho sentido regalarle palabras en sus más diversas formas y momentos.

Escuchar la voz de la madre ayuda a los bebés a pensar. Evelio Cabrejo Parra, experto en primera infancia, nos explica:

«Al llegar al mundo, el recién nacido es
capaz de distinguir la voz de la madre de
la del padre, y eso es algo muy
importante porque implica un primer
acto del pensamiento»

Acariciar con palabras: Beneficios de leer a tu bebé

Leer a tu bebé tiene también beneficios en su desarrollo emocional, porque fomenta el vínculo amoroso entre esa personita que está creciendo y quien lo cuida. Leerle a una guagua es una forma de acariciarla. Como uno de los propósitos de la lectura a esta edad es transmitir al niño o niña un placer corporal y mental, es importante que ese placer también lo estés experimentando tú o la persona que lo cuida. Por ello, se recomienda encontrar un momento y unas palabras que sean gratificantes para ambos.

Buenos momentos para leer con tu bebé

La lectura para un bebé puede ser en forma de poema, canción, arrullo, cuento o incluso un extracto de una novela que te gustaLa lectura para bebés es versátil y flexible. Puede ocurrir en distintos momentos de su vida cotidiana y no siempre necesita un texto físico. Cantarle una canción que recuerdes de tu infancia mientras come, recitarle tu poema favorito al momento del baño, contar a la hora de dormir un breve cuento tradicional que alguna vez escuchaste, hacer un juego de manos mientras esperan que los atienda el médico: si lo haces con gusto, cariño y expresividad, ya es un gran aporte para tu hijo o hija.

¿Por qué leer a mi guagua si no entiende las palabras?

Imagen de Libro de nanas, recopilación de Ed. Media Vaca.

“Duérmetemi
niño
;

duérmetemi
amor
;

duérmete,
pedazo de mi
corazón
”.

¿Por qué cantamos a los bebés si sabemos que aún no son capaces de comprender el significado de esas palabras?

Lo hacemos porque sabemos que aunque los recién nacidos no comprendan el sentido de las palabras, sí son capaces de percibir ritmos, expresiones, musicalidades y emociones en la voz de sus padres o cuidadores, como también de leer sus rostros y de responder a esos estímulos. Escuchar una canción de cuna en un momento silencioso antes de dormir, tendrá para el bebé el significado de que es la hora de descansar. Este tipo de regalo los ayuda a organizar su nuevo mundo y a desarrollarse de manera más segura y contenida.

María Emilia López, especialista en educación temprana, nos invita a imaginar la lectura para bebés como un “baño sonoro”, cargado de sensibilidad y afectividad:

«La madre, el padre, los educadores, los cuidadores
de un bebé, vivenciando esa envoltura sonora, ayudándole
al niño a registrarla, acarician, protegen, mentalizan
los estímulos indiscriminados del medio, le ofrecen
información sobre el mundo, le ayudan a organizarse,
y así el niño convierte paulatinamente sus sensaciones
en percepciones, y sus percepciones en pensamientos
«.

Para sugerencias sobre qué leer a un bebé, te invitamos a revisar nuestro próximo artículo Consejos para leerle a los bebes: canciones y poemas y a ver el video Estrategias de Estimulación Temprana: Arrullos y Nanas – Libros para bebes en gestación

Palabras para reflexionar de la socióloga y antropóloga francesa Michèle Petit:

“Cantarle una canción a un niño, decirle un cuento, entonarle una nana, o incluso contarle unos recuerdos de una manera diferente, con palabras distintas a las del habla cotidiana, es una forma de decirle: mira, te presento el cielo, te presento el mar.

En esa transmisión cultural, nosotros nombramos y presentamos el mundo a los que nos siguen. Y hacerlo con palabras poéticas, no solamente con palabras de designación inmediata de las cosas, recurrir a los relatos familiares, o a los mitos, es abrir la mirada.”